Alerta marrón..!

Hace algún tiempo, no menos de 10 años, en esas charlas que se dan con amigos, a veces de manera jocosa, vengo anticipando una realidad que se acerca peligrosamente. (Quienes me conocen pueden dar fe de ello.)
Por supuesto mis comentarios, entre amigos, generan pequeños debates que generalmente culminan en alguna broma.
Pero esos “anticipos” no son broma…
Viendo el crecimiento demográfico que ha experimentado nuestro Tandil en los últimos años, también podemos ver como va creciendo su estructura edilicia.
Más concretamente, vemos crecer a la ciudad con una dinámica que a veces sorprende.
Resulta preocupante ver cómo, fundamentalmente en los sectores más céntricos, la Ciudad “crece hacia arriba”.
En nuestro tránsito cotidiano nos encontramos con gran cantidad de “demoliciones” y “construcciones” en curso.
Donde hasta no hace mucho había una casa, en la que vivían 3 o 4 personas, hoy podemos apreciar coquetos (algunos no tanto) “complejos habitacionales”, como mínimo compuestos por 10 o 12 “departamentos”.
Claro, el “crecimiento” tiene su precio.
Vengo anunciando un colapso cercano poco agradable.
Mi teoría es que en no mucho tiempo vamos a nadar en mierda, si se me permite la referencia escatológica.
Y no es un chiste…
El servicio de desagües cloacales de Tandil es bastante bueno (por ahora), con buena extensión y cubriendo a una parte importante de la ciudad (80% de la población servida), pero si no replanteamos su estructura el colapso está cercano.
Como decía: Dónde hasta no hace mucho vivían 3 o 4 personas, hoy pueden habitar 20 o 30.
Es decir, más gente haciendo pis y caca en el mismo lugar. Lavando ropa, vajilla y también, supongo, bañándose diariamente.
Pero “los caños” siguen siendo los mismos que hace 50 años. En algunas partes, con suerte, su antigüedad es de 15 o 20 años.
No hace falta ser “experto en física” para darse cuenta que si el medio de transporte sigue siendo el mismo y se multiplica el caudal a transportar, la única variable compensadora es la velocidad del fluido.
El sistema de desagües cloacales requiere de una determinada pendiente para su correcto funcionamiento. De no ser así “el tránsito” de los efluentes se altera.
No se si me entienden. Para ser más claro: Los líquidos “viajan” a distinta velocidad que los sólidos y puede suceder que se produzcan taponamientos y afloraciones. (Hemos podido apreciar ya algunos inconvenientes...)
Por ahora son pequeños hechos aislados, pero no por ello menos importantes.
Decíamos en la página de bienvenida de este Blog que el objetivo era, jugando con las palabras, poner sobre la mesa, o la pantalla en este caso, algunas opiniones que tal vez sirvan para poder reflexionar.
De eso se trata.
Anticipémonos a esa “crónica del colapso anunciado” y vayamos pensando desde ahora como abordaremos esta problemática antes que la realidad nos supere.
Y nademos todos en mierda..!

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